El Valor Visible



¿Qué vale más para una compañía, para un CEO, para los accionistas de una entidad: las ventas del período o que gracias a los controles y los planes de contención y de gestión de riesgos, las consecuencias de los desastres naturales ocurridos este año, hayan sido mínimos y nos hayan permitido generar dichas ventas?

Intuitivamente, podríamos decir, que la respuesta correcta sería la eficacia de la prevención y la gestión de riesgos, pero ¿crees que realmente esa será la percepción del equipo directivo, del Consejo de Administración o del CEO de la compañía?

Por tanto, ¿cómo dar visibilidad y trascendencia a lo que hacemos? Seguro que en tú día a día te has visto interpelado por la necesidad de “justificar” tú trabajo en defensa de tú compañía.

No importa en qué línea concreta de defensa trabajes, o cuál sea tú rol: de manera rutinaria vas a tener que poner de manifiesto el valor que añades a la compañía.

Pero, ¿cómo hacerlo cuando nuestro valor consiste en que “no sucedan acontecimientos negativos, o que si suceden, impacten lo mínimo posible en la consecución de los objetivos”?

He ahí, una de las grandes dificultades y una de las grandes limitaciones en toda la teoría de la gestión de riesgos.

Como puedes comprender es siempre mucho más fácil, valorar de manera visible hechos que ocurren de manera efectiva (ventas, clientes, repetición, artículos, leads, etc…) que “hechos evitados”.

Incluso en aquellas ocasiones en las que los resultados positivos obtenidos no son los esperados, es decir, los retornos en las inversiones no son los que se habían previsto, por lo menos podremos ofrecer datos concretos y objetivos sobre los que construir nuevas iniciativas.

Digamos por tanto que existe una parte de la actividad de la compañía en la que el valor es visible de manera natural y otra (la gestión de riesgos en toda su extensión) en la que dicha visibilidad hay que construirla. Si tu aporte de valor no se visualiza, no existe y si no existe, es posible que tu propia función y tu trabajo esté en peligro. No basta con aportar valor, hay que hacerlo visible.¿Cómo?

Te propongo cinco pistas y acciones que te puedan ayudar a poner en valor y visibilizar la contribución de tus acciones a los resultados de la compañía:

1.-Mide y compara: establece métricas para todos aquellas acciones que realices. Y si no puedes medir, estima, proyecta, infiere. Tus interlocutores necesitan números.

Compara con lo que habría podido suceder y con lo que habías previsto; compara con otros períodos, con otras compañías, con otros sectores, con acontecimientos similares.

2.-Céntrate en las consecuencias o impactos de los riesgos más que en las probabilidades: los impactos son más fáciles de estimar y medir, que las probabilidades (no se qué probabilidades hay de que haya un tsunami en Indonesia, pero es posible que pueda anticipar las consecuencias y la magnitud de las mismas).

No se qué probabilidades hay de tener una pérdida de información sensible, pero seguro que soy capaz de imaginar el impacto de dicha pérdida.

3.-Hazte un experto en marketing y comunicación: cuenta lo que haces y para qué lo haces; y hazlo de manera sencilla y regular. Utiliza en cada caso el vocabulario y el medio más adecuado para tu audiencia. Mézclate con la operativa diaria, genera información semanal que puedas compartir, lanza pequeñas píldoras de información que te den visibilidad.

Y sobre todo dale trascendencia a lo que haces: muchas veces el peor enemigo de las áreas de gestión de riesgos, control, etc somos nosotros mismos.

4.-Encuentra las partidas de la cuenta de resultados y del balance en dónde tus acciones tengan más impacto: por ejemplo, mejoras en costes operativos a través de la modificación de controles y procesos, disminución de los gastos de sanciones o penalizaciones, disminución de las primas en contratos de seguros, contribución a la generación de nuevo negocio (proporcionando seguridad a nuevos inversores), mejora de la confianza de los consumidores a través de la imagen de marca…

5.-No sólo evitas daños, sino que participas también en la consecución de otros objetivos estratégicos: cómo contribuye tú área a objetivos del tipo reducción de costes, lanzamiento de nuevas estrategias, de nuevos productos, proyectos de migración tecnológica, mejora de la seguridad, de los planes de continuidad de negocio…

En definitiva, se trata de que hagas un ejercicio continuo de análisis y de puesta en valor de tu actividad: hazlo visible.

8 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo