¿Necesitamos un Código Ético?


Mr.Ethics tiene un pequeño negocio; bueno, empezó siendo un pequeño negocio familiar, pero ha ido creciendo y ya puede decir que es una empresa mediana, con distintas sucursales por toda la ciudad. En su barrio, todo el mundo conoce a Mr.Ethics y le describen como una persona amable y honrada. Tanto sus clientes, como sus proveedores y sus empleados, dicen que es “gente de fiar”. Cualquiera que se relaciona con Mr.Ethics o hace negocios con él, sabe perfectamente cómo va a ser su comportamiento, y sabe que “todo va a estar en orden”.

Nunca ha tenido problemas ni retrasos en sus pagos, ha presentado sus impuestos a tiempo, es transparente en todo lo que hace y defiende a sus empleados como si fueran sus propios hijos. Hablando de hijos, el mayor acaba de terminar su formación y ya colabora con él en la gestión del negocio. Y no para de insistirle en “no se qué demonios de un Código Ético para que la gente sepa cómo hacer negocios con nosotros, cómo tratamos la información, cómo gestionamos a los empleados y cual es nuestro comportamiento”.


La Ethics Company, es una compañía global, con diversidad de líneas de negocio y miles de empleados por todo el mundo. Hace tiempo que publicó su Código Ético y de Comportamiento, tanto internamente como de manera pública para que todo el mundo supiera cómo se hacían las cosas en la compañía.

Este Código, contiene multitud de ejemplos y normas que describen la manera de relacionarse, de gestionar a los empleados, la información, y el comportamiento individual y colectivo de la compañía.

En su momento, todos los empleados (desde los directivos a los recién incorporados) firmaron y declararon haberlo leído y entendido, así como su compromiso con su aplicación.

Desde entonces y a pesar de que todos los años, se hacen pequeñas formaciones y ejercicios de recuerdo sobre el Código y sus implicaciones, se han producido casos de fraude interno, abusos de poder, revelación o pérdida de información privilegiada y de otros comportamientos contrarios al Código.

Mr.Ethics, conoce perfectamente a la Ethics Company, ya que ha sido proveedor suyo y en alguna ocasión ha sufrido lo que él llama “comportamientos extraños que no van con él” por parte de la Ethics Company.

¿Podemos ayudar a Mr.Ethics a entender que a pesar de todo, contar con un código ético escrito, público y conocido tiene determinadas ventajas? Vamos a intentarlo:

1.-Asegura el conocimiento por parte de todo el mundo, y además garantiza que todo el mundo lee y puede entender los mismo.

2.-Garantiza la objetividad en la transmisión de valores y comportamientos.

3.-Permite que cualquier tercero interesado pueda tener una idea sobre el comportamiento, los intereses y la forma de hacer de la compañía.

4.-Salvaguarda la aplicación de posibles medidas sancionadoras.

5.-Ayuda definitivamente a las áreas de riesgo y control a establecer prioridades y a identificar objetivos de control, y monitorización.

6.-Genera un efecto disuasorio frente a comportamientos no avalados por el código.

Cómo hemos visto, el hecho de tener un código ético escrito, no garantiza en ningún caso que no se produzcan comportamientos contrarios al mismo: eso es un riesgo como otro cualquiera que no es posible eliminar del todo.

Sin embargo, las normas escritas, ayudan en mi opinión a mitigar los efectos, a identificar comportamientos no deseados y a establecer las correcciones adecuadas.

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